sábado, 3 de septiembre de 2016

Traición y cinismo en Brasil

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BRASIL: EL CINISMO DE LOS TRAIDORES 
Oscar A. Fernández O.
“No esperen de mí el obsequioso silencio de los cobardes”. Dilma Roussef ante los golpistas.
Después de un largo, complejo y traumático proceso de nueve meses, finalmente fue consumado el golpe de Estado contra la presidenta Dilma Roussef. Ella se encuentra destituida definitivamente, pero probablemente por razones de cuidado o temor, fue rechazada la inhabilitación para ejercer cualquier cargo público por un periodo de ocho años. Los extenuantes y acalorados debates de los últimos días sólo dejan ver que independientemente de la caricatura de “debate” escenificado por la derecha, la decisión de los “honorables” ya estaba tomada.

La Presidenta legítima de Brasil, electa democráticamente por más de 50 millones de votos, fue arteramente depuesta por la derecha neoliberal y la mano oscura del imperialismo, apenas por sesenta y un antipatriotas.

Una vez más la derecha latinoamericana demostró que solo socavando la democracia, utilizando nuevas artimañas que no son otra cosa que golpes de Estado reciclados, mintiendo a través de los “grandes” medios de comunicación y  usando la violencia, es que pueden acceder al poder.

En el juicio (patíbulo) político montado en el Senado Brasileño esta semana, la jefa de Estado de esa gran nación, no solo se defendió ante las patrañas de sus adversarios, sino que se convirtió en acusadora de los corruptos que la sentaron sin pruebas en el banquillo de los calumniados.

En este minuto trágico para esa nación, en el que la democracia ha sido herida de gravemente, solo cabe esperar que los brasileños se rebelarán ante la indolencia mostrada por el congreso para proteger las conquistas y avances democráticos conquistados y mantenidos por el pueblo, y liderados por Lula y Dilma.

No habrá por hoy democracia en Brasil como sostiene la derecha, se trata simplemente de lo que se denunciaba por toda la región: el proyecto de restauración del modelo fracasado en los años 1990 (al igual que la vuelta al menemismo de Macri en Argentina) con Fernando Collor de Mello y Fernando Henrique Cardoso, hoy por un gobierno golpista y minoritario, contra el pueblo, contra la democracia y contra el país. No habrá democracia en Brasil sin un Congreso efectivamente elegido y sin financiamiento privado, sin que represente a los lobbies elegidos por el poder del dinero. Un Congreso democrático tiene que estar fundado en el voto condicionado, por el cual los electores controlen aquellos en quienes han votado y que se comprometan con un programa y con un partido determinado (E. Sader) Es parte indisoluble de la resistencia democrática impedir cualquiera acción en contra de Lula.

El gobierno usurpador del golpista Temer, ya anunció sus ataques, entre los cuales tienen un peso especial la contrarreforma de las pensiones y la fijación de una edad mínima de jubilación; la contrarreforma del derecho laboral, con la pérdida de derechos y las externalizaciones; la contrarreforma fiscal, que recorta aún más el gasto público en materia de educación y salud, medidas exigidas por el gran capital que sirven para castigar terriblemente a los trabajadores por una crisis que no provocaron. Además, se profundiza en la política de privatizaciones, en especial en sectores estratégicos, como es el caso de Petrobras. La represión y la criminalización de los movimientos sociales también gana fuerza con la ley de antiterrorismo y la postura autoritaria del nuevo gobierno ilegítimo.

A pesar de las contradicciones presentes, el escenario actual es más propicio para la unidad de la izquierda socialista y de las corrientes progresistas. Es cierto que continúan existiendo presiones oportunistas y sectarias, pero estamos en medio de un importante proceso de reorganización y recomposición de la izquierda socialista. Muchos sectores están sacando conclusiones de la intensa experiencia de luchas y debates desde las masivas jornadas de junio de 2013, el incremento de las huelgas y ocupaciones del movimiento popular, la primavera de las luchas de las mujeres, las ocupaciones de las escuelas por parte de la juventud, la lucha contra la derecha en las calles, pasando por el proceso de impeachment y las luchas actuales por el ¡Fuera Temer!

Es nuestro cometido fortalecer los pilares políticos y programáticos, anticapitalistas, clasistas y socialistas y las prácticas democráticas, populares, solidarias, de colaboración y unidad entre las fuerzas de la izquierda. Con carácter de Emergencia, el Foro de Sao Paulo y demás movimientos regionales, deben actuar de inmediato por un incremento en la lucha activa de la democracia. Más acción y menos expectación.

Toca a los gobiernos populares y honorables de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) condenar enérgicamente lo ocurrido en Brasil, como lo han hecho ya los de Ecuador, Venezuela, Cuba, El Salvador, Bolivia y Nicaragua, entre otros. Solo con la unidad  podrá detenerse la ofensiva que Washington y sus súbditos emprenden en la América Nuestra para hacerla otra vez su patio trasero.

Dilma decidió enfrentar a los senado­res y dar un mensaje público al pueblo brasileño en apoyo a la convocatoria a elecciones anticipadas. Propuso un pac­to por la unidad nacional, el desarrollo y la justicia social como “único camino para salir de la crisis” y sostuvo el lema “ni un derecho menos”. También habló del “agotamiento del sistema político” y planteó que es necesario “superar la frag­mentación de los partidos, transparentar el financiamiento electoral, fortalecer la fidelidad partidaria y dar más poder a los electores”. Por último, defendió con ar­gumentos claros su honestidad y señaló la ilegalidad del impeachment. Sin embargo, se ha obviado una autocrítica sobre la desmotivación y desmovilización que hace tiempo sufre el PT.

Claro está que Washington y sus embajadas en América Latina están detrás del golpe de en Brasil y los intentos desestabilización en Venezuela, Bolivia y Ecuador, a pesar de que intenta cuidarse de evitar cualquier respaldo explícito hacia el mismo, parecido a lo que hace la Embajadora de ese país en El Salvador. No obstante esta intromisión tradicional, nuestros países insisten en tener buenas relaciones con Estados Unidos, basadas en el respeto mutuo y la no injerencia.
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domingo, 14 de agosto de 2016

LAS MAFIAS CAPITALISTAS

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LAS MAFIAS CAPITALISTAS
Oscar A. Fernández O.

Las oligarquías latinoamericanas y los bancos transnacionales y norteamericanos fueron los mayores ganadores en la última década del siglo XIX y los que están en la cúspide de la globalización económica en este siglo.

Según analistas económicos, se calcula en tres millones de millones de dólares las ganancias, en los pagos de intereses de la deuda, regalías, excedentes comerciales, sumados a la venta de las empresas estatales más valiosas y rentables y la transferencia del control de gran parte de los mercados internos. Este proceso fortaleció una cohorte poderosa de inversores, financistas y especuladores, a la que se agregó una parte de la clase política a partir de los sobornos y otras actividades económicas lícitas e ilícitas, apoyadas en el saqueo de los fondos públicos y con el visto bueno del FMI-BM con el auspicio de la CIA, la DEA y USAID, o sea de los organismos que maneja Washington (Lora Cam: 2010) El neoliberalismo configura un sistema mafioso (Fazio, C.: 2009) que se reproduce en todo lo que este sistema controla o influencia.

Esto puede observarse en el comportamiento de las burguesías y oligarquías capitalistas criollas y transnacionales. Así mismo, se hace evidente esta influencia mafiosa en los países donde los poderes del Estado favorecen directamente a transnacionales y grupos oligárquicos y los de las mafias que trafican personas, drogas, blanqueo de capitales, armas, inmigrantes, órganos, etc. El crimen organizado movió en los mercados trescientos veinte mil millones solamente en drogas al menudeo (Informe OEA: 2012) El banco Stanford, por ejemplo, sostiene en su investigación periodística, Alfredo Jaliffe-Rahme (La Jornada, México: 2009) con sede en Antigua, blanquea dinero del Cartel de Juárez, y también menciona al Citigroup, al HSBC y Santander entre otros gigantes conectados a paraísos fiscales y cuentas invisibles propios del neoliberalismo global.

El neoliberalismo global es un modelo criminal por antonomasia y lo ejemplifica el caso de estos bancos y otras corporaciones capitalistas que ayudan a blanquear el dinero con que algunos países poderosos financian organizaciones terroristas como el Daesh (ISIS) a Al Qaeda y Sirven de “lavanderías” a las llamadas maras y pandillas en EUA y América Latina.

La forma de acumulación por desposesión conlleva la corrupción generalizada que coaliga a las derechas. Coincidiendo con Carlos Fazio y otras investigaciones, podemos afirmar que hay una interconexión dinámica entre neoliberalismo, corrupción-violencia, privatización de la (in)seguridad, economía regular, economía informal, sector criminal, sustentada en redes trasnacionales, que facilitan una amplia gama de transacciones desreguladas donde la violencia es el mecanismo de regulación social.

Estos estados en descomposición, recolonizados y delincuenciales, en constante caos y desestabilización, manoseados por las oligarquías económicas, el Estado canalla por excelencia (N. Chomsky), se convierte en el principal enemigo de la democracia, de los derechos humanos y de los pueblos.

La corrupción del capitalismo, hace que las potencias imperiales en connivencia con las oligarquías “vende-patrias”, establezcan como principal estrategia de este período, “la apropiación” de los recursos estratégicos naturales que posee especialmente América Latina (hidrocarburos, biodiversidad, agua) El capital mafioso que puede financiarse con capitales del narcotráfico y otros ilícitos penales, necesita de Estados mafiosos (Zibechi, R.: 2009).

La era del capitalismo productivo llegó a su término. En este momento la producción corre a cargo de la inteligencia y de la cooperación colectiva. El capital tiene que procurar ponerla a su servicio, como ya hiciera con los esclavos de las plantaciones o los trabajadores de las fábricas. Para ello necesita otros medios adaptados a la nueva configuración del trabajador: un sistema de extracción de riqueza social, ágil y discreta, un sistema que pueda robar directamente la riqueza socialmente producida y, al mismo tiempo, disimular el robo. Este sistema de extracción de riqueza y expropiación de los comunes son los mercados financieros.

Dada la proclividad criminal de las oligarquías capitalistas nacionales y transnacionales, merece investigarse cómo se implementaron en cada caso, las políticas neoliberales respecto a la economía y la sociedad sobre las que las aplicaron, a partir del análisis de clase y de poder político. Al parecer, las burguesías regionales dominantes de América Latina desde su origen fueron coloniales, intermediarias, rentistas, parasitarias y burocráticas. Formaron parte de la oligarquía heredera del hispanismo colonial y sobrevivieron gracias al apoyo del Estado, de su Estado, y al capital extranjero. En las últimas décadas se les ve asociadas a la economía ilícita, a la organización de mafias con políticos y funcionarios deshonestos y buscando aprovecharse de la política neoliberal. El Salvador siempre fue una especie de finca cafetalera que ha mutado con la globalización y la implantación de un neoliberalismo desalmado.

Para hablar de las oligarquías o de la burguesía latinoamericana, debemos partir de reconocer que muchos intelectuales sobrestimaron su fuerza como sujeto nacional o subestimaron su capacidad de hacer política antinacional. En estas dos últimas décadas la casi nadie se opuso con fuerza y abiertamente a las políticas del FMI-BM, a las privatizaciones, a la casi destrucción del Estado e incluso al cierre masivo de las pequeñas y medianas empresas.

Podemos intentar clasificar a la burguesía latinoamericana en categorías: la burocrática o compradora, sector tradicionalmente dominante al interior de la burguesía, orientada al mercado mundial y a menudeo dependiente del capital extranjero; la financiera, que proporciona capital a las otras fracciones de la burguesía y canaliza al sector extranjero, especialmente al especulativo, la maquiladora —en México y Centroamérica—, asimilada de modo dependiente a las trasnacionales y la burguesía nativa principalmente en los grandes países como México, Chile y Brasil, producto de la sustitución de importaciones y que se orienta al mercado interno (Lora Cam: 2010).

Los fundamentos económicos del Estado tradicionalmente derechista latinoamericano, han cambiado en consonancia con sus nuevas funciones derivadas de la nueva relación Estado-capital. Ahora, la mayoría son delincuenciales y mafiosos, con vastas redes de cómplices públicos y privados, integrados a cadenas internacionales y al lavado de dólares sucios, explota las reglas de un estado de derecho que acepta el soborno, la corrupción, la extorsión y como corolario la impunidad. Muchos miembros de esta economía criminal son políticos y/o empresarios que sentaron las bases de sus fortunas en las políticas de ajuste, en las privatizaciones y en la deuda externa. En otras palabras, fue producto de un intercambio: apertura de mercados, venta de empresas estratégicas y pago puntual de la deuda por participación en el mercado y la copropiedad en negocios legales e ilegales. Como dice Carlos Fazio, esa “colusión de intereses constituye un componente clave de la economía transnacionalizada y el lubricante indispensable para el buen funcionamiento del capitalismo”

El arcaico derecho penal de la gente, que aún se practica por excelencia, parece destinado a convertirse en un derecho de la pre-modernidad, reservado sólo a las formas tradicionales de la delincuencia, mientras que el nuevo derecho penal de las sociedades, todavía en lenta gestación, aparece sólo como una de las palancas de una estrategia global en múltiples niveles que, para abordar los fenómenos descritos, deberá operar simultáneamente en diferentes planos, actuando en el nivel macro político y macro institucional.

La guerra del capitalismo contra las poblaciones es una guerra no declarada, pero no por ello menos despiadada. Se trata de imponer por todos los medios, pero sobre todo por los financieros, de la extracción de renta, de la sustracción de riqueza en favor de quienes controlan el capital, de la privatización de lo común.

Para nuestro caso, en El Salvador, creemos que estas son las fuerzas sociales y sus relaciones de poder con las que tenemos que luchar si pretendemos rediseñar estas sociedades. Dar la lucha ideológica y política, económica y cultural, contra el imperialismo y sus agentes parasitarios que pretenden destruir los movimientos sociales antiimperialistas y socialistas. La memoria de las luchas democráticas acumulada por siglos es de acuerdo con Jorge Beinstein es un patrimonio global en la larga marcha de combates, aprendizajes y construcción de una nueva conciencia (Beinstein, Jorge: 2009).
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sábado, 28 de mayo de 2016

Sobre Marx


MARX EN POCAS PALABRAS

Oscar A. Fernández O.

Debido a que el pensamiento de Carlos Marx y sus discípulos constituye una obra abierta, el marxismo integra diversas tradiciones ideológicas, filosóficas y políticas. No existen en su seno definiciones únicas y taxativas, como erróneamente planteaban los antiguos manuales soviéticos de divulgación (u otros similares inspirados en ellos). Cada tradición marxista reinterpreta el legado de Marx y sus categorías de diverso modo. Este libro, Marxismo para principiantes, sus textos, diálogos y dibujos, así como también este diccionario básico, no constituyen una excepción. Expresan una interpretación posible del marxismo. Existen otras.
 Del libro de Nestor Kohan
* Acumulación: Reinversión del plusvalor en el proceso productivo y aumento de la escala de producción. Se caracteriza por la centralización de los capitales y la concentración del plusvalor. La acumulación es una reproducción ampliada del capital.
* Alienación [enajenación]: Proceso histórico-social en el cual el producto del trabajo humano se independiza, se vuelve autónomo, escapa al control racional y termina siendo hostil contra su creador. Aunque Marx los utiliza como sinónimos, etimológicamente “alienación” tiene un origen psicológico y “enajenación” económico. Hegel define “alienación” como “otro distinto de sí mismo”. En Hegel su contenido no es negativo. En Marx, sí. Además de una pérdida, expresa el desgarramiento, la escisión y la fragmentación del ser humano. Algo está alienado o enajenado cuando ya no nos pertenece.
* Bonapartismo: Categoría política empleada por Marx a partir del ejemplo histórico de Luis Bonaparte, quien encabezó un golpe de Estado en Francia en 1851. Hace referencia a un tipo de liderazgo político que aparenta ser “equidistante” en la lucha de clases. Es una forma de dominación política donde el ejército, la burocracia y el Estado —durante una crisis aguda— se independizan parcialmente de la burguesía. Ésta se separa de los partidos políticos tradicionales y pasa a ser representada por el ejército o por algún liderazgo carismático. Para Marx tiene un contenido negativo.
* Burguesía: Clase social que agrupa inicialmente a mercaderes y banqueros, más tarde a capitalistas industriales. Nace en Europa occidental en el siglo XI y desde allí comienza a expandirse. Alcanza su predominio económico a partir de la revolución industrial en Inglaterra y su completa dominación política desde la revolución francesa de 1789 en adelante.
* Burocracia: En el capitalismo, es una forma de dominación política donde predominan los funcionarios. Aparenta ser instrumental y neutral pero tiene siempre un contenido político reaccionario. Ejerce su poder tanto en el Estado como en las empresas privadas. En las revoluciones socialistas y proletarias que se burocratizaron (durante el sigo XX), se convierte en una casta represiva y privilegiada que oprime a la clase trabajadora.
* Capital: No es una cosa eterna ni un “factor económico”. No siempre existió: es histórico. Es una relación social de producción. Es valor que se valoriza (se acrecienta) explotando trabajo ajeno. Es dinero que se independiza, cobra vida y se vuelve un sujeto autónomo, ejerciendo su poder de mando sobre los trabajadores. Es trabajo muerto y pretérito que vuelve a la vida oprimiendo al trabajo vivo de la clase obrera. Es un vampiro que se alimenta de plus valor.
* Capitalismo: Sistema social de explotación y dominación. Tiene alcance mundial. Está en permanente expansión. Vive conquistando territorios sociales y geográficos. Recorre diversas fases históricas.
* Clases sociales: Grandes conjuntos de seres humanos que comparten un mismo modo de vida y una misma condición de existencia. Se diferencian, se enfrentan entre sí, construyen su propia identidad social y se definen tanto por su posesión o no posesión de los medios de producción como por sus intereses, su cultura política, su experiencia de lucha, sus tradiciones y su conciencia de clase (de sí mismos y de sus enemigos). Las clases explotadoras viven a costillas de las explotadas, las dominan y las oprimen, por eso están en lucha y conflicto permanente a lo largo de la historia.
* Colonialismo: Fase histórica del capitalismo donde las grandes metrópolis conquistan territorios que denominan colonias. El neocolonialismo mantiene ese dominio, aceptando solamente la independencia formal de las colonias.
* Comunismo: Corriente política revolucionaria que aspira a transformar todo el mundo. Marx no la inventa. En la década de 1840 —cuando él la conoce— evocaba la idea de la commune, unidad de gobierno autónomo. Sugería la noción de communauté, propiedad común de las cosas. Como entonces se llamaba “socialismo” a las teorías de los intelectuales y “comunismo” a los grupos de obreros revolucionarios, Marx y Engels adoptaron este último. En tanto movimiento político, para Marx el comunismo es una corriente que intenta defender el punto de vista crítico radical de los trabajadores contra el capitalismo. Como proyecto de nueva sociedad, Marx lo define como una forma social sin explotación ni dominación, donde los productores libremente asociados —sin la violencia del Estado— deciden qué, cómo, cuánto y para qué producir y consumir. Según Marx, en la sociedad comunista del futuro, cada individuo será complemente libre y deberá entregar a la sociedad todo lo que sus capacidades le permitan. A cambio obtendrá todo lo que necesite.
* Concepciones del mundo: No existe una, sino muchas. Constituyen visiones integrales del ser humano, que presuponen un punto de vista totalizante sobre la sociedad, la historia y el sentido de la vida. Cada una forma un conjunto articulado, sistemático, crítico y coherente de ideas, conceptos, valores y normas de conducta práctica que nos guían en nuestra vida cotidiana.
* Concepción materialista de la historia: Nueva concepción inaugurada por Marx y Engels. Base de la necesaria y aún pendiente (re)unificación de todas las ciencias sociales. Su idea central es que toda la historia no es más que la historia de la lucha de clases. No hay evolución automática. La clave de la historia está en el conflicto, en las rebeliones y en las revoluciones. Para diferenciar una época de otra, hay que atender al tipo de relaciones sociales que predomina en cada período. El “materialismo” de esta concepción remite a la centralidad de las relaciones sociales, por contraposición al “Espíritu universal” de la filosofía de la historia de Hegel. Para Marx, no hay instituciones eternas. Todas son históricas. La sociedad constituye una totalidad de relaciones de producción y reproducción, materiales e ideológicas. En tanto totalidad, la sociedad no una sumatoria mecánica de parcelas sueltas o factores yuxtapuestos: el “factor” económico, el “factor” político y el “factor” ideológico. La teoría de “los factores” es ajena al marxismo.
* Conciencia de clase: Identidad cultural y comprensión política, pensada, vivida y sentida por cada grupo social sobre sus intereses a largo plazo. No se adquiere ni se logra por decreto, sino a partir de experiencias históricas, tradiciones y luchas políticas. Nunca está dada. Jamás preexiste. Se va construyendo a partir de los conflictos. La mayoría de las veces se genera a saltos. Cuando se logra, la clase trabajadora puede pasar de la necesidad económica a la voluntad política. La conciencia de clase es parte beligerante en la lucha de clases. Empezar a construirla es comenzar a ganar la lucha.
* Contradicción: Categoría fundamental de la lógica dialéctica. Su extremo opuesto es la identidad. Algo es idéntico cuando no puede distinguirse una diferencia. Si existen distinciones, la identidad se transforma en diferencia. Si la diferencia se profundiza, hay contrariedady contraposición. Si la oposición se agudiza, la contrariedad se transforma en contradicción. En ese caso, los polos opuestos ya no son sólo diferentes sino contradictorios y antagónicos (no pueden conciliarse). Ejemplos: la relación social de “capital” encierra la contradicción antagónica entre empresarios y trabajadores. La crisis del capitalismo constituye la explosión de múltiples contradicciones antagónicas. El cambio y el movimiento de la historia son producto de esas contradicciones.
* Crisis orgánica: Crisis estructural de largo aliento —distinta de cualquier crisis de coyuntura—. Combinación explosiva de la crisis económica y la crisis política. Debilitamiento de todo un régimen político. Pérdida de consenso y de autoridad en la población del conjunto de la clase dominante y sus instituciones políticas. 
* Determinismo: Corriente de pensamiento que asigna a las regularidades de la sociedad un carácter ineluctable, necesario y apodíctico. Tiende a asimilar las leyes históricas con las leyes naturales. Interpreta las leyes que estudia El Capital —leyes de tendencia— como si fueran “leyes de hierro”, que se cumplen sí o sí, independientemente de la lucha de clases.
* Dialéctica: El pensamiento dialéctico está presente en diversas culturas (China, India, Persia, Mesopotamia, Egipto, Aztecas, Mayas, Incas, etc.) desde los orígenes de la humanidad. En Grecia nace con el filósofo Heráclito de Éfeso [540-480 a.C.]. Para él, el universo está en permanente contradicción y devenir. Según Marx, la dialéctica plantea la unidad inseparable entre la realidad objetiva y el sujeto que piensa y actúa sobre esa realidad. No se pueden escindir la teoría de la práctica, el decir del hacer, la realidad del pensamiento, ni el conocimiento de la acción. La dialéctica de Marx es crítica y revolucionaria porque considera y aborda toda realidad como histórica y perecedera. No se arrodilla ante ninguna institución ni le teme al antagonismo de la contradicción.
* Dinero: No es una cosa ni un objeto “mágico”. Constituye una relación social de producción. Representa el equivalente general en el cual se refleja el mundo entero de las mercancías. Como equivalente, el dinero se independiza de la relación social de valor y se vuelve autónomo. Se convierte en un sujeto dotado de vida propia. Se transforma en un fetiche. Su poder no es más que el poder social de las clases poseedoras. Siguiendo a W. Shakespeare, Marx lo define como “la puta universal” porque el dinero no reconoce diferencias. Todo le da lo mismo.
* Dogmatismo: Culto ciego a la obediencia. Cerrazón. Negación de todo pensamiento crítico. Canonización de un texto como si fuera “sagrado”. El dogmatismo le ha hecho un daño enorme al marxismo.
* Dominación: Proceso de sujeción y subordinación de una clase social sobre otra que se ejerce colectivamente y también en el terreno de la subjetividad. La dominación presupone relaciones de poder y explotación, de imposición de la voluntad del opresor sobre los pueblos oprimidos, las clases explotadas y las masas sojuzgadas.
* Ecologismo: Corriente político-ideológica que cuestiona las bases de sustentación de la moderna sociedad industrial, el agotamiento de sus fuentes energéticas, la destrucción sistemática del medio ambiente y la irracionalidad de una relación con la naturaleza concebida como puramente instrumental. Como movimiento social es muy heterogéneo. El marxismo hace suyos los reclamos ecologistas, integrándolos en una perspectiva crítica mayor. Sólo se podrá lograr una nueva manera de vincularse con la naturaleza cuando se ponga fin —mediante una revolución mundial— a la lógica del lucro, el valor, la ganancia y la acumulación capitalista.
* Economicismo: Corriente política que reduce la lucha popular únicamente al reclamo por reformas económicas y reivindicaciones mínimas. Desprecio de todo debate teórico e ideológico. Sospecha a priori sobre toda actividad intelectual. Reducción del marxismo a una vulgar teoría que todo lo reduce al “factor económico”. El economicismo ha hecho estragos en la tradición marxista.
* Estado: No existe una única definición. Para el liberalismo burgués es “la nación jurídicamente organizada”. Sin distinciones de clases, nos representaría “a todos por igual”. Para el marxismo es la cristalización institucional de determinadas relaciones sociales de fuerza: por eso defiende a unos contra otros y tiene un contenido de clase. El ejercicio permanente del poder del Estado (más allá de quien sea el presidente y cuál partido esté en el gobierno) tiene un contenido de clase que se lo otorga el sector social que tiene el poder. No está sujeto a elección, no se vota. La única manera de cambiar el contenido de clase de un Estado es mediante una revolución. El poder del Estado viene acompañado de instituciones hegemónicas.
* Eurocentrismo: Ideología que ubica en la historia y la cultura europeo occidental el ombligo absoluto del mundo. Cualquier desarrollo social o cultural distinto o coexistente al de Europa occidental —y al de su hijo predilecto, los Estados Unidos de Norteamérica— es catalogado por esta ideología como “barbarie”. El eurocentrismo ha infringido un gran daño a la tradición marxista.
* Evolucionismo-etapismo: En su significado marxista (distinto al de Charles Darwin), hace referencia a una concepción de la sociedad que postula la férrea sucesión evolutiva de rígidas etapas, sin saltarse ninguna. También se lo conoce como etapismo. El evolucionismo suele estar asociado a la idea de “progreso”. El desarrollo social es concebido como lineal, moviéndose siempre de lo peor a lo mejor y en una sola dirección. La concepción histórica de Marx no es evolucionista ni etapista.
* Explotación: Dominación de una clase social sobre otra a partir de la apropiación del trabajo impago, del tiempo de trabajo excedente y del plusvalor. En el capitalismo, aunque la clase trabajadora logre salarios “altos”, sigue siendo explotada.
* Feminismo: Corriente político-ideológica que cuestiona radicalmente la dominación de la sociedad patriarcal, el machismo, la escisión entre lo público y lo privado y la construcción histórica de la subjetividad que fija “roles” preestablecidos según los géneros. Como movimiento social resulta sumamente heterogéneo. Las vertientes feministas marxistas abordan al mismo tiempo la dominación patriarcal y la opresión de la clase trabajadora, sin confundir pero tampoco sin escindir el género y la clase.
* Fetichismo: Proceso derivado de las relaciones sociales mercantiles capitalistas. Se genera a partir de la sociabilidad indirecta del trabajo humano cuando éste se produce en condiciones de mercado. Si hay fetichismo no hay control racional de la producción ni planificación. El fetichismo genera la personificación de las cosas —vueltas autónomas y hostiles contra sus creadores— y la cosificación de los seres humanos.
* Filosofía: Disciplina milenaria que se caracteriza por formular preguntas críticas y radicales acerca del sentido de la vida, el ser humano, la sociedad, la historia y el papel del sujeto en ella. Marx produce en el seno de esta disciplina una revolución al reclamarle que rompa el círculo vicioso de su discurso para ir más allá de sí misma: hacia la transformación de la sociedad y la unidad con la clase trabajadora. La vitalidad de la filosofía que rechaza toda complicidad con el sistema no está en los pizarrones académicos sino en la calle y en la lucha de clases.
* Filosofía clásica alemana: Se inicia con Immanuel Kant [1724-1804], continúa con Johann Gottlieb Fichte [1762-1814] y Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling [1775-1854] y culmina con Georg Wilhelm Friedrich Hegel [1770-1831]. La lógica dialéctica de Hegel —que concibe todo en perpetuo devenir y constante contradicción— constituye la máxima expresión teórica de la revolución burguesa europea. Sus herederos no son los tristes profesores de filosofía sino los trabajadores revolucionarios.
* Filosofía de la praxis: Concepción filosófica de Marx y de sus continuadores más radicales que intenta descentrar y superar el punto de vista contemplativo, tanto del idealismo como del materialismo. Su clave reside en la actividad humana transformadora y en la unidad de la reflexión teórica y la práctica política radical.
* Formación económico-social: El modo de producción capitalista nunca se encuentra en forma pura en la sociedad. Está combinado con diversos tipos de relaciones sociales. Esa combinación se denomina “formación económico-social”. Ésta permite comprender qué posee de específico e irrepetible cada sociedad y qué tiene de común y genérico junto con las demás. Este concepto permite articular lo general y lo particular del capitalismo, la lógica y la historia, el género y la especie, lo común y lo irrepetible.
* Fuerza de trabajo: Es el término con que Marx designa a la capacidad humana de trabajar (para diferenciarla del “trabajo” a secas). En el capitalismo es una mercancía muy “especial”. Es la única que crea valor y que además genera más valor que lo que ella misma vale.
* Fuerzas productivas: Dimensión de la historia conformada por los instrumentos tecnológicos del trabajo, las destrezas laborales y, lo principal, el sujeto social que ejerce el trabajo sobre la naturaleza y la sociedad. Marx siempre las analiza en unidad con las relaciones sociales de producción, por eso no constituyen una variable independiente.
* Globalización: Nueva fase del imperialismo capitalista, caracterizada por la universalización productiva, mercantil y financiera, la revolución tecnológica y la expansión de las comunicaciones. Hasta ahora estuvo dominada por el capital. Los trabajadores y la juventud de todo el mundo luchan por una globalización de las resistencias anticapitalistas.
* Hegemonía: Proceso de dirección político cultural de un segmento social sobre otro. Generalización de los valores culturales propios de una clase para el conjunto de la sociedad. Hegemonía = cultura, pero con el agregado de relaciones de dominación y de poder. La hegemonía burguesa combina el consenso con los sectores aliados y la violencia con los enemigos. Los trabajadores luchan por una contrahegemonía de carácter socialista.
* Historia: Proceso contingente y abierto, resultado de la praxis humana. Aunque la historia posee regularidades —estudiadas por la concepción materialista de la historia— no tiene un final cerrado ni una dirección unívoca determinada de antemano. Su futuro depende del resultado de la lucha de clases. Podemos ir hacia el socialismo o podemos continuar en la barbarie. El marxismo intenta analizar la historia pasada desde “abajo”, no desde la mirada de los dominadores y triunfadores, sino desde la rebeldía de los pueblos sometidos y las clases explotadas.
* Humanismo: Concepción que pone en el eje de sus reflexiones a los seres humanos (en lugar de la naturaleza, Dios, el mercado, el dinero o el capital). El marxismo es heredero de los antiguos humanismos (por ejemplo el griego o el renacentista, en el caso europeo). Pero para Marx el sujeto ya no es el burgués individual sino un sujeto colectivo: los trabajadores. Marx diferencia el humanismo abstracto, que presupone un individuo ajeno a la historia, del humanismo revolucionario. Éste tiene por objetivo acabar con la alineación y liberar al ser humano de sus productos enajenados a través de la praxis.
* Idealismo: Antigua corriente filosófica. No tiene nada que ver con “tener ideales”. El idealismo afirma que el fundamento último de la realidad es “la Idea”, “Dios” o “El Espíritu”. En última instancia, implica una visión contemplativa del universo.
* Ideología: En el marxismo “ideología” tiene dos significados distintos: [1] concepción del mundo que implica una determinada perspectiva de vida ligada a los intereses de las clases sociales, una escala de valores, junto con normas de conducta práctica. [2] Falsa conciencia, obstáculo para el conocimiento de la verdad, error sistemático, inversión de la realidad por compromisos con el poder establecido. El marxismo es una concepción ideológica del mundo vinculada a los intereses de los trabajadores (significado [1]) que cuestiona toda falsa conciencia ideológica de la burguesía (significado [2]).
* Imperialismo: Fase del sistema mundial capitalista. Se caracteriza por la fusión de los capitales bancarios e industriales, el predominio del capital financiero, el reparto del mundo en áreas de influencia, el armamentismo, la agresividad política de las grandes potencias, la generalización de los monopolios y la amenaza de guerra permanente. Recorre diversas fases históricas. La actual globalización capitalista es apenas la ultima fase conocida del imperialismo.
* Libertad: Tiene distintos significados. Para el liberalismo burgués, ser libre es poseer propiedad y no encontrar obstáculos o interferencias para su disfrute. Ser = tener. “La libertad llega hasta donde llega la propiedad privada”. Para Marx, en cambio, la libertad no puede depender de la propiedad privada. El ser humano es auténticamente libre cuando es genuinamente autónomo, cuando no está forzado a venderse como una mercancía. El capitalismo anula la autonomía de las personas para otorgársela al mercado y a las cosas, transformadas en sujeto (fetichismo). La verdadera libertad sólo puede estar más allá de la cosificación, más allá de la necesidad material, más allá del tener y más allá del trabajo forzado. En el tiempo libre, en el ocio creador. Según Marx, el comunismo es un proyecto de sociedad donde la libertad de todos y todas es condición de la libertad de cada uno. Nadie puede ser genuina y auténticamente libre cuando la mayoría debe venderse en el mercado para sobrevivir.
* Liberalismo: Corriente ideológica que acompaña el ascenso y el auge político de la burguesía hasta que ésta llega al poder. En sus inicios y durante su apogeo del siglo XVIII europeo, se caracteriza por combatir la reacción absolutista, difundir el pensamiento libre, promover el libre comercio y las libertades públicas. Cambia radicalmente cuando la burguesía llega al poder y entran en escena la clase obrera y el socialismo. Entonces se vuelve reaccionario. Hoy en día, el neoliberalismo sólo contiene de aquella ideología la defensa del libre comercio. Pero se ha tornado absolutamente conservador, partidario de gobiernos despóticos, opositor a todo pensamiento libre y enemigo de las libertades públicas. Por eso promueve el control y la vigilancia permanente de los individuos.
* Lucha de clases: No es un enfrentamiento entre individuos aislados (por enemistades o envidias personales). Es un conflicto histórico entre grandes conjuntos de personas: las clases sociales. Esta confrontación divide a la sociedad en opresores y oprimidos: esclavistas y esclavos, patricios y plebeyos, señores feudales y siervos de la gleba, terratenientes y campesinos, burgueses y trabajadores. Esta contradicción impulsa el desarrollo de la historia.
* Marxismo-marxiano-marxista: El marxismo es una teoría crítica de la sociedad capitalista que promueve en todo el mundo una práctica política de emancipación, rebeldía, resistencia, liberación y revolución. Presupone una concepción del mundo y de la vida, de la historia y del sujeto, expresada desde el punto de vista de las oprimidas y los explotados. Como teoría crítica constituye un saber abierto. Es científica, filosófica, ideológica, ética y política al mismo tiempo. El término marxiano es más “técnico”. Hace referencia a los textos escritos exclusivamente por Karl Marx. El término marxista alude a los escritos, al pensamiento y a las tradiciones políticas no sólo de Marx sino también de sus seguidores y partidarios posteriores, hasta hoy en día.
* Materialismo: Antigua corriente filosófica. No tiene nada que ver con el “culto al dinero y a los bienes terrenales”. El materialismo afirma que el fundamento último del Universo es “la Materia”. Uno de los primeros filósofos materialistas es, en Grecia, Demócrito [460 a.C.-370 a.C.]. Al poner el énfasis en la realidad objetiva, independiente de la praxis del sujeto, ajena a la historia y a las relaciones sociales, el materialismo filosófico se vuelve especulativo, contemplativo y pasivo. Separa tajantemente al objeto del sujeto: se queda sólo con el objeto, sólo con la materia, sólo con la naturaleza. El “materialismo” marxiano está centrado en la historia, la sociedad y los sujetos. A Marx le interesa la materialidad... de las relaciones sociales. La “materia” de la que habla el marxismo es una materia... estrictamente social y construida históricamente: las relaciones sociales de producción. ¡No es la materia físico-química de las ciencias naturales!. Para la filosofía marxista de la praxis no hay materia objetiva sin sujeto, ni sujeto sin materia objetiva.
* Mediación: Categoría fundamental del pensamiento dialéctico. Expresa el nexo, el vínculo y el pasaje entre dos momentos del desarrollo y el movimiento. Al estudiar la sociedad, lo más difícil es explicar las mediaciones entre la economía y el poder, entre la acción reivindicativa y la política, entre los movimientos sociales y la revolución socialista. Cuando el marxismo soslaya las mediaciones se transforma en un vulgar mecanicismo, donde todo se reduce a un esquema simplista de “una causa... un efecto”.
* Mercancía: Forma social que adquieren los productos del trabajo humano en la sociedad mercantil capitalista. Un objeto es mercancía si además de tener valor de uso (utilidad) posee valor. Sólo es mercancía lo que se produce para vender, no para consumir directamente. En la mercancía están encerradas las potenciales contradicciones antagónicas del capitalismo.
* Metafísica: Toda concepción del mundo, puramente especulativa, desvinculada de la historia y de la práctica, que se postula como si estuviera al margen del tiempo y el espacio. En toda metafísica predomina una interpretación del mundo, no su transformación. La metafísica se caracteriza por sus pretensiones de (falsa) universalidad.
* Método: Conjunto de reglas lógicas que guían el pensamiento y la práctica.
* Método dialéctico: Para Marx, este método plantea la unidad de la investigación histórica y de la exposición lógica de los resultados obtenidos, siguiendo la línea: concreto-abstracto-concreto. El conocimiento parte de las contradicciones de la sociedad real. Luego la teoría abstrae, construye categorías, hipótesis y conceptos, y finalmente vuelve nuevamente a la sociedad, para intervenir en sus contradicciones mediante la praxis. Según Marx, la lógica dialéctica de conceptos y categorías está estrechamente vinculada a la historicidad de la sociedad. La lógica dialéctica de la exposición teórica —El Capital— expresa y resume a la historia de la sociedad —el capitalismo—. La clave del método dialéctico está en concebir la sociedad como una totalidad y el desarrollo histórico a partir de las contradicciones.
* Modernidad capitalista: Época histórica atravesada por la urbanización e industrialización aceleradas, grandes medios de comunicación, procesos de secularización religiosa, desacralización de valores trascendentes, desencantamiento del mundo y predominio despiadado del valor de cambio. Según Marx tiene un carácter contradictorio. Por un lado genera “progreso” y posibilidades de emancipación individual y colectiva; por el otro barbarie, vandalismo, conquista, sojuzgamiento, opresión, genocidio y explotación. El racionalismo liberal sólo atiende al primer aspecto. El posmodernismo sólo al segundo. Marx ve ambos.
* Modo de producción: Conjunto articulado de relaciones sociales de producción. Los diversos modos de producción permiten periodizar la historia humana. Según la teoría marxista de la historia, cada uno de ellos expresa las relaciones sociales en su máxima pureza y en su concepto esencial. En las sociedades empíricas y concretas, las relaciones sociales nunca se dan puras, están combinadas con relaciones de otros modos de producción (siempre hay uno que predomina sobre los demás).
* Neoliberalismo: Fase globalizada del imperialismo capitalista. Ideología que acompañó la ofensiva capitalista a nivel mundial desde 1973 —golpe de Estado en Chile—, pasando por Margaret Thatcher y Ronald Reagan, hasta 1994 —alzamiento zapatista en México—. Promueve la libre circulación del capital, las privatizaciones, el desmantelamiento de los derechos sociales, la reducción de los gastos en educación y salud, la represión a la clase obrera, el conservadurismo cultural, el machismo, la xenofobia, la vigilancia y el control permanente de los individuos, el racismo y la militarización de todo el planeta. Entra en una fase de crisis a fines de 1990 a partir de las rebeliones contra la globalización capitalista en diversas ciudades del mundo.
* Plusvalor o plusvalía: Fracción del valor producido por la fuerza de trabajo que es apropiada gratuitamente por el capitalista. Constituye el origen de la explotación. Representa un trabajo impago. Se produce en un tiempo de trabajo excedente. Es la fuente de vida del capital. Se divide y reparte entre diferentes capitalistas: como interés (bancos); ganancias (industriales) y rentas (terratenientes).
* Praxis: Actividad humana que transforma la sociedad y la naturaleza transformando, al mismo tiempo, al sujeto que la ejerce. Ya sea en la política, en el arte, en la ciencia o en el trabajo productivo. Como concepto, expresa la unidad de la teoría y la práctica. Es la categoría fundamental de la filosofía de Marx.
* Producción-mercado-consumo: La producción es el ámbito donde se generan las mercancías. Allí se produce la explotación (“invisible” a la conciencia inmediata). El mercado es el lugar de la distribución y el intercambio de mercancías. Es lo más visible en el capitalismo. El consumo es el espacio donde las mercancías llegan a los consumidores. Según Marx, aunque todos estos momentos están relacionados, el que marca el ritmo del conjunto es la relación de producción.
* Reformismo: Corriente política que busca parches y remiendos para el capitalismo, reclamando reformas y migajas para el trabajador, pero sin cuestionar al sistema en su conjunto. Combate los efectos “no deseados” del sistema, no sus causas. Propone cambios graduales. Rechaza la confrontación con el poder. Limita la lucha a lo inmediato y puntual, sin apuntar a la totalidad.
* Relaciones sociales de producción: Vínculos sociales que se establecen entre los seres humanos para producir y reproducir su vida material y cultural. Los diversos tipos de relaciones de producción permiten diferenciar una época histórica de otra. En las sociedades de clases, toda relación de producción es al mismo tiempo una relación económica, una relación de poder y una relación de fuerzas entre las clases. Las relaciones de producción capitalista expresan la contradicción antagónica entre los propietarios de dinero y los de fuerza de trabajo. No hay conciliación posible entre ambos.
* Reproducción: Mantenimiento y producción continuada de las relaciones sociales. Puede ser simple —en la misma escala— o ampliada. En este último caso, es sinónimo de acumulación. En el modo de producción capitalista la reproducción nunca es automática. Presupone siempre mecanismos hegemónicos y ejercicio de la fuerza material (o su amenaza).
* República parlamentaria: Forma específicamente moderna de dominio político burgués. Cuenta con una serie de instituciones y mecanismos flexibles que le permiten ejercer y reproducir un poder político de clase: las cámaras legislativas, la autonomía relativa de la burocracia, la prensa organizada en las grandes urbes, los partidos políticos de masas, el “libre juego” entre sindicatos obreros y corporaciones empresarias, las alianzas y fraccionamientos políticos, las elecciones periódicas (donde siempre se elige entre dos caras de la misma moneda...) etc., etc. Según Marx, es una forma de dominación política anónima e impersonal, que representa al conjunto de la burguesía. Por eso resulta mucho más eficaz para ejercer el dominio sobre los trabajadores que una dictadura o una monarquía.
* Revolución bolchevique: Primera revolución socialista triunfante en la historia de la humanidad. También es conocida como “revolución de octubre”. Se produjo en 1917. Fue dirigida principalmente por Lenin, y también por Trotsky. Antes de que se burocratice, logró influencia mundial. Marcó a fuego todo el siglo XX: desde la política hasta el cine y la pintura. Para frenar y contrarrestar su influencia en occidente, Henry Ford y John Maynard Keynes planearon reformas al capitalismo. Con su revolución, Lenin consiguió muchas más reformas para los obreros del mundo que todos los reformistas juntos.
* Revoluciones burguesas: Se producen en el norte de Italia (siglo XV y XVI). Luego en los Países bajos (1579), en Inglaterra (1645-1649 y 1688-1689), EEUU (1776) y Francia (1789). Al generalizar la ideología del liberalismo, la revolución francesa se convierte en el paradigma clásico de revolución burguesa. Ésta separa la Iglesia del Estado, construye el Estado-nación, el mercado interno y el Ejército “nacional” (burgués). Inaugura la dominación política de la burguesía y el reinado absoluto del dinero y el valor de cambio.
* Revolución socialista: Se propone crear una sociedad futura de hombres y mujeres nuevos, liberados de la explotación económica pero también de la dominación política de la subjetividad, de la alienación y el fetichismo mercantil, de la burocracia, del patriarcalismo, del racismo, del etnocentrismo y de la xenofobia. Es un proyecto centralmente político, pero también ético y cultural. 
* Sentido común: Ámbito espontáneo de nuestras opiniones cotidianas. Es caótico y contradictorio. Nunca es ajeno a las ideologías. Es un campo de batalla entre diversas concepciones del mundo y escalas de valores. El marxismo aspira a reforzar en su seno las opiniones progresistas y a combatir las reaccionarias. La filosofía de la praxis intenta superar su espontaneidad para lograr una concepción del mundo crítica y coherente.
* Sociedad civil: Tiene muchos significados. En Hegel hace referencia a las instituciones del mercado y también a algunas instituciones políticas, como la policía y la administración de justicia. En Marx alude al conjunto de las relaciones sociales de producción de la sociedad capitalista. En Gramsci remite a las instituciones políticas que no son estrictamente ni económicas (no pertenecen al mercado) ni estatales (no son necesariamente parte del Estado): escuela, universidad, medios de comunicación, partidos políticos, sindicatos, sociedades de fomento, iglesias, etc. Estas instituciones tienen por finalidad generar consenso y construir la hegemonía. Gramsci también denomina a la sociedad civil “Estado ampliado”.
* Teología de la liberación: Corriente filosófica y teológica que intenta fusionar al marxismo con el cristianismo revolucionario. Aunque originariamente tuvo ideólogos franceses, la mayor parte de sus seguidores son latinoamericanos. Retoma el humanismo de Marx (así como también del Che Guevara o de Camilo Torres) y los interpreta desde el mensaje profético del cristianismo.
* Tiempo de trabajo socialmente necesario: Dimensión cuantitativa de la teoría del valor. Cantidad de trabajo abstracto. Constituye la medida social —no individual— del valor de las mercancías.
* Trabajo: Proceso de intercambio y mediación entre el ser humano y la naturaleza, inserto en relaciones sociales. Cuando es libre, Marx lo concibe como una actividad vital humana orientada a un fin que modela según las leyes de la belleza. Pero en la sociedad capitalista no es libre, es forzado, está alienado y enajenado. Se convierte en una tortura y en una obligación impuesta por la dominación capitalista. El capitalismo de nuestros días obliga a una parte de los trabajadores a desgastar su vida trabajando el doble, y a la otra, la condena al desempleo, en lugar de repartir el trabajo entre todos, reduciendo el trabajo necesario de reproducción y aumentando el tiempo libre de ocio y disfrute para el conjunto.
* Trabajo abstracto: Trabajo social global que en la sociedad capitalista genera valor. Dimensión cualitativa de la teoría del valor, estrechamente ligada a la teoría del fetichismo. Característica que asume el trabajo humano cuando su sociabilidad es indirecta y está mediada por el mercado y el equivalente general. Principal descubrimiento teórico de Marx en su crítica de la economía política.
* Valor: No es una cosa ni una propiedad intrínseca de las cosas. Es una relación social de producción. En ambos polos de la relación vincula a poseedores de mercancías. Cuando los productos del trabajo se generan dentro de relaciones de valor, se producen para ser vendidos en el mercado. Marx distingue históricamente diversas relaciones de valor. Desde la más simple (el trueque) hasta la más desarrollada (el dinero).

martes, 10 de mayo de 2016

Observaciones puntuales

Política, Estado y Violencia
  • La Política es la Ciencia, el Arte, en el sentido de “hacer con destreza” y la técnica de la toma y el mantenimiento del poder, del dominio, especialmente en el Estado. El Estado, es una institución social, en el sentido de entidad creada y aceptada de manera histórica conflictiva y consensuada por la sociedad para administrar y regular los bienes y servicios de toda la sociedad, también llamados bienes y servicios públicos. 
  • Ni la Política ni el Estado son entidades neutras, llevan en la sangre los intereses económicos y sociales de las clases sociales, de los agrupamientos humanos que aunque tengan diversas razones para existir como tales agrupamientos humanos, razones étnicas, religiosas, geográficas, linguisticas, al final estas razones se disuelven en razones económicas, de propiedad o no de las cosas, de las cosas que se producen y que por lo tanto se consumen. El que produce como rico, consume como rico, el que produce como pobre consume como pobre.
  • La humanidad ha vivido entre períodos de guerra y paz debido a la división económica y social que engendra la violencia social, en el fondo. En lo individual no todo ser social violento es un violador o un violentado de su derecho de propiedad, pero en lo social sí. Toda la violencia social, institucionalizada o no institucionalizada, tiene su explicación de raíz en la violación de los derechos de propiedad, como víctima o como victimario.
EH, revisado a 2016 04 10

sábado, 13 de febrero de 2016

Dictadura Militar y Crimen

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LA NOCHE DE LOS CUCHILLOS LARGOS
Óscar A. Fernández O.

 "Los juicios contra dictadores y criminales de lesa humanidad  no lesionan a la sociedad”
Baltazar Garzón

No son pocos los testigos vivientes de aquella larga y oscura noche protagonizada por la dictadura militar, que pueden hoy ver a un puñado de Generales viejos, afligidos y sobretodo sin el poder con el que decidieron el destino de miles de inocentes y segaron la vida de muchos prisioneros, haciendo caso omiso de los tratados internacionales y del más mínimo asomo de compasión.

¿Qué moverá ahora a sus víctimas a llevarlos ante la justicia, después de más de una década de aquellos terribles crímenes que conmovieron la conciencia internacional? ¿Deseo de justicia o sed de venganza? Sólo cada uno de ellas lo sabrá. Aunque, confundir la venganza con los procesos judiciales en los que se castigan los crímenes contra la humanidad equivale, en el mejor de los casos, a ignorancia bienintencionada y, en el peor, a una estratagema retórica de los cómplices intelectuales de los criminales de guerra.

Por encima de las normas dictadas por los hombres hay un conjunto de principios morales universalmente válidos e inmutables que establecen criterios de justicia y derechos fundamentales propios de la verdadera naturaleza humana. Ellos incluyen el derecho a la vida, a la integridad física, a expresar opiniones políticas, ejercer cultos religiosos, a no ser discriminados por razones de raza, etc., a no ser vencido sin un debido proceso legal.

Este conjunto de principios conforman lo que se ha dado en llamar “derecho natural”. Las normas positivas dictadas por los hombres sólo son derecho en la medida que se conforman al derecho natural y no lo contradicen. Cuando enfrentamos un sistema de normas que está en oposición tan flagrante con los principios del derecho natural como la Ley de Amnistía, tan vivamente defendida por los acusados de crímenes de lesa humanidad y el partido ultraderechista que los justifica, implica desnaturalizar grotescamente el llamado Estado de Derecho.

Aunque casi nunca se apoya de palabra la impunidad, sí es frecuente que se planteen situaciones y se hagan propuestas fundadas en argumentos que, en último término, tratan de justificar la impunidad como consecuencia supuesta de la priorización de otros valores que estarían por encima del ejercicio de la justicia. La reconciliación, trasladada irresponsablemente del ámbito de las relaciones interpersonales al ámbito de lo jurídico político, puede alcanzar su máxima perversión, y pasar de ser un acto creador de fraternidad, a ser un acto encubridor del crimen y destructor de las estructuras protectoras de la dignidad humana.

Sin embargo, hay un antecedente importante que nos puede ayudar con la duda. Finalizada la segunda guerra mundial, la primera idea fue ajusticiar a los dirigentes nazis, pero después de algunas reflexiones, se acordó crear un Tribunal Internacional que juzgara a los criminales de guerra en Núremberg. Las razones para utilizar este recurso fueron: 1. Juzgar a cada uno para determinar su grado de responsabilidad, cómo principio de la justicia en las democracias. 2. Que los crímenes cometidos eran monstruosos y que las huellas de esa barbarie debían conservarse, para que la historia se encargara de trasladarlo a las nuevas generaciones. 3. Causar impacto en la conciencia de los pueblos, dando a conocer aquellos rostros culpables y transmitir la seguridad de que los nazis y toda forma de totalitarismo y racismo nunca serían impunes. Sólo así se podría derrumbar el mito de una máquina de matar anónima, que causó tanto daño.

Los crímenes de guerra son una categoría tradicional del derecho internacional que abarca las violaciones graves en perjuicio del combatiente enemigo y de la población que lo apoya, además de la protección de las personas que no participan de las hostilidades, como era el caso de los jesuitas asesinados y de tantos compatriotas inocentes víctimas. Pero a partir de la segunda mitad del siglo pasado se establece una nueva categoría de delitos: los crímenes contra la humanidad, que juzga también a aquellos que al cometer los crímenes obraron amparados en la legalidad.

De acuerdo al Estatuto de Roma, que es el instrumento constituyo de la Corte o Tribunal Penal Internacional, adoptado en la ciudad de Roma el 17 de Julio del año 1998, los crímenes de lesa humanidad son aquellas conductas, acciones, tipificadas como: asesinato, deportación, exterminio, tortura, violación, prostitución forzada, esterilización forzada, persecución con motivos políticos, religiosos, raciales, étnicos, ideológicos, secuestro, desaparición forzada o cualquier otro acto carente de humanidad y que cause severos daños tanto psíquica como físicamente y que además sean cometidos como parte de un ataque integral o sistemático contra una comunidad.

Por su parte, la tortura sigue siendo usada cómo instrumento de castigo, pero Amnistía Internacional y otras asociaciones civiles que luchan contra el terror y la impunidad del Estado, han demostrado que la tortura y el asesinato con lujo de barbarie fueron prioritarias formas de eliminación utilizada por las dictaduras militares latinoamericanas en los años ochenta. Entre estos países destacó El Salvador.

Debe quedar claro que no se trató de actos de tortura y asesinato cometidos por particulares sicópatas y asesinos, sino por autoridades gubernamentales (militares, policías, y otros especialistas formados y entrenados con la colaboración de otros Estados) Era una poderosa red de salvajismo y muerte, dónde el ciudadano y el opositor político no tenían ninguna posibilidad de defenderse. Esto es lo que hace aún más repugnante el fenómeno.

El sicoanalista alemán Mitscherlich, recuerda que la imagen del crucificado está asociada desde siglos a nuestra civilización, rara vez considerada como lo que en realidad era: el sometimiento de un hombre a la tortura con intenciones de matarlo, no sin antes hacerlo sufrir. La muerte sin dolor le era negada, porque ésta por sí sola no constituía un castigo suficientemente duro.

Los crímenes de guerra es un tema que se ha quedado a medias y que es necesario que se resuelva de manera urgente en el comienzo del nuevo milenio. Un tribunal de crímenes de guerra organizado desde abajo, por los pueblos que han padecido las grandes expoliaciones seculares. Lo que resulta más sorprendente de los grandes crímenes de guerra es cuán pocos de sus responsables han sido llevados a juicio en alguna ocasión.

Para que el odio y la brutalidad sean aceptados, es necesario un elemento clave: “la construcción del otro como objeto de odio”, explica la socióloga Slavenka Draculick. No hace falta que las motivaciones sean racionales ni ciertas; lo más importante es que sean convincentes para que la gente las acepte, aunque normalmente se basen en mitos y prejuicios. La propaganda se encarga de transformar la diferencia (etnia, ideología, nacionalidad) en motivo para dar la impresión de que el “otro” es una amenaza, tal y como señalaban los militares retirados y ARENA, además de varios criminales de guerra que marchan hoy con la bandera del veterano de guerra, al referirse a la “amenaza comunista” sonando los tambores que llaman nuevamente a la guerra.

Lo definitivo es despojar a los otros de sus rasgos individuales, para reducirlos a miembros del grupo enemigo. “Cuando una persona se ve reducida de ese modo a una abstracción, uno es libre de odiarla porque el obstáculo moral ya ha sido abolido”, señala Draculick. A partir de ahí, gente normal puede cometer crímenes.

Estas atrocidades son producto exclusivo de la mente humana y por eso la tortura y los crímenes contra la humanidad creo que no desaparecerán, pero dónde quiera que se realicen o hayan realizado, habrá que combatirlos y castigarlos, si aún nos queda un poco de decencia. Finalmente, aludir a la “soberanía” para evadir el Derecho Internacional es una forma perversa de plantear la independencia.
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Usualmente negrillas y subrayados son nuestros.