Usualmente negrillas y subrayados son nuestros.

miércoles, 9 de octubre de 2013

El Ché, Hoy

LA ACTUALIDAD EN EL  PENSAMIENTO DEL CHE

Oscar A. Fernández O.

“Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo,
que el revolucionario verdadero está guiado
por grandes sentimientos de amor.”

Ernesto “Che” Guevara.

Hablar del pensamiento del Che, es hablar también de su obra, de sus actos, de su vida, de sus intentos, de sus fracasos, de sus sueños. Uno de los aspectos tal vez más significativos que explican la trascendencia del Che, la perdurabilidad de su ejemplo en el imaginario popular en distintos rincones del mundo, su especial manera de volverse universal, su “entrañable transparencia”, es la imposibilidad de distinguir en su vida, las palabras y sus actos. Es la íntima relación entre teoría y práctica, en la unidad de su ejemplo. Porque el Che fue un hombre que intentó permanentemente hacer teoría desde las prácticas colectivas, y desde su propio ejemplo.

Hablar de la actualidad del pensamiento del Che, nos coloca en primer lugar frente a la vigencia de la revolución en América Latina, donde el dejó lo principal de su obra de constructor, y lo más querido entre sus seres queridos.

La lucha por generar una conciencia socialista, se volvió en el Che una batalla cotidiana. No se trataba solamente del heroísmo de los grandes momentos, sino de la capacidad de entregar lo mejor de cada cual, para hacer posible la felicidad, no sólo del pueblo en el que pudo realizarse como creador, sino la felicidad de todos los pueblos del mundo. El altruismo, tantas veces exaltado por quienes lucharon junto al Che, era un factor orgánico de esta búsqueda.

Hombres nuevos, nuevas mujeres, se van formando con los perfiles de militantes no domesticados, lo contrario de aquellos militantes reconvertidos que para “hacer carrera”, una y otra vez bajan la cabeza, repiten la orden, transforman los roles de dirección en funciones de disciplinamiento jerárquico, y finalmente renuncian a toda rebeldía.

“No debemos crear asalariados dóciles al pensamiento oficial ni «becarios» que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una libertad entre comillas. Ya vendrán los revolucionarios que entonen el canto del hombre nuevo con la auténtica voz del pueblo.”, escribía el Che en 1965 en su carta a Aníbal Quijano conocida como “El socialismo y el hombre en Cuba”.

El Che denuncia de manera categórica el recurso de tomar “como arma para luchar contra el capitalismo, las armas del capitalismo”. Las motivaciones de “la sociedad donde la filosofía es la lucha del hombre contra el hombre, de los grupos contra los grupos y la anarquía de la producción” no podrán ser despertadas y utilizadas eficazmente para servir a una sociedad basada en el poder popular. Ésta exige control riguroso y consciente, “la colaboración entre todos los participantes como miembros de una gran obra para dejar de ser lobos entre sí”

Su proyección humanista que parte siempre del hombre como protagonista del proceso revolucionario, defensor del compañerismo, la identificación con los trabajadores, la preocupación por la familia y por los hijos, un hombre capaz de vibrar ante las injusticias que pudieran cometerse en cualquier lugar del mundo. Así el Che Guevara realiza una de las contribuciones más ricas y significativas al desarrollo del humanismo marxista.

Con el Che, vemos un proyecto integral económico, ético y político. En cierta medida se convirtió en un teórico de la revolución, que analizó mucho los senderos del socialismo e insistió en que cada nación debía pensar por sí misma y trazarse sus propias estrategias, de acuerdo a sus condiciones, sin necesidad de copiar modelos. Aquí se evidencia como el Che con su visión, se anticipó al triste escenario que tendría que contemplar el mundo años más tarde.

Hoy, en los albores de este siglo XXI, dónde pareciera  que todo lo logrado por la humanidad se pierde, incluso la esperanza, el Che regresa, evidenciado en la resistencia de los pueblos y el valor permanente de las ideas y del ejemplo. Sin embargo, el pensamiento del Che sigue encontrando escollos y ha tenido que ir ganando espacios paulatinamente, aún entre algunas expresiones de izquierda.
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